Surtidores.com.ar

14/09/2020

Es una verdad de Perogrullo que la llegada de internet y los cambios tecnológicos han modificado al mercado mundial. Obliga a adaptaciones constantes, destruyendo actividades y creando nuevas...

Jorge Díaz conoce muy bien el rubro de estacionero. Cuenta que a lo largo de las últimas décadas, las bocas de expendio se han tenido que renovar de acuerdo a las exigencias del mercado en cada momento.

En diálogo con surtidores.com.ar, el gerente general de Foca Software explica que en el último tiempo las Estaciones de Servicio “han atravesado por tres grandes etapas”.

La primera de ellas tuvo que ver con “embellecer” a las bocas de expendio, con inversiones en cartelería y luminaria.

La segunda, apuntó a la de fidelización a los clientes. “En ese momento, salieron muchas campañas a través de tarjetas con descuentos a los asociados”, recuerda Díaz.

En esa línea, el empresario indica que la tercera etapa “es la que se está viviendo ahora”. “Tiene que ver con cómo y qué venderle a los clientes, segmentándolos de acuerdo a sus gustos, dónde cargan, qué tipo de combustibles, si compran algo durante el proceso”, explica.

Díaz reconoce que al ser una fase por la que estamos transitando, se aprende constantemente sobre el análisis de datos que proporciona la inteligencia artificial. Horarios donde se carga más, qué combustibles se cargan con mayor frecuencia, qué productos ofrecer en determinados momentos del año, son algunos de los resultados que se pueden obtener.

“Muchas Estaciones de Servicio ahora sacan su APP (aplicación para celulares) y muchas veces las promociones que salen se lanzan por zonas, de acuerdo a los consumos de los clientes”, ilustra.

El especialista asegura que, a través de estos mecanismos, lo que se intenta es maximizar ventas ofreciéndole a los usuarios lo que potencialmente podrían desear, y ganar tiempo: algo muy preciado para audiencias cada vez más exigentes que se traduce en una mejor experiencia.

“Desde Foca Software hemos acelerado procesos por los que tenía que pasar el usuario. Por ejemplo, si pagaba con tarjeta, había que pasarla, volcar los datos al sistema, hacer la factura. Ahora todo ese procedimiento está unido y es mucho más rápido”, indica.

Y agrega que sobre esto se ha avanzado mucho más, como la implementación de quioscos digitales, donde los clientes pueden hacer pedidos por una pantalla y retirarlos rápidamente, o inclusive en la carga de combustible, donde por la patente de un automóvil se puede identificar qué es lo que va a cargar un usuario teniendo en cuenta sus consumos precedentes.

Por otra parte, Díaz comenta que la dinámica de trabajo ha cambiado. “El empleado ya no tiene que pasar tarjeta o ingresar a través de un código, sino que utiliza una pulserita con la que el sistema sabe qué empleado es el que está trabajando. Además también se puede saber de su rendimiento en las cargas que efectúa”, resalta.

LA TENDENCIA

Díaz explica que a lo que está tendiendo todo este avance tecnológico es a bocas de expendio totalmente automatizadas, donde la intervención humana en sus operaciones sea casi nula.

“Hay una importante bandera que está queriendo montar una expendedora que sea absolutamente de autoservicio”, confía Díaz. Cuenta que a partir de la pandemia, las proyecciones de avance quedaron demoradas.

No obstante, cabe señalar por el momento, que en Argentina el autoexpendio de combustible está prohibido.

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