El Deber

06/06/2020

La estatal YPFB informó que, si bien técnicamente es posible importar crudo y procesarlo en el país, se necesitan inversiones en almacenaje y ductos para hacer esta operación. Además, existe un factor técnico, las refinerías bolivianas están diseñadas solo para procesar crudo liviano...

La idea de importar petróleo fue planteada por el actual ministro de hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora, a los pocos días de haber asumido el cargo. La autoridad planteó la idea como una solución a la importación de combustibles líquidos.

En 20019 la adquisición de combustibles en Bolivia, según cifras del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), llegó a $us 1.555 millones. Uno de los productos que más se adquirió fue el diésel con $us 992 millones, siendo los principales proveedores Argentina con una partición del 31%, seguido de Chile con el 27% y Suiza, con el 13%.

Consultada sobre por qué no se importa crudo refinado a seis meses del anuncio, desde YPFB indicaron que la medida se encuentra actualmente en evaluación técnica y económica.

La estatal señaló también que las refinerías bolivianas están diseñadas para procesar crudo liviano (condensado), por lo que se tiene que analizar un ajuste a la especificación de diseño de estas instalaciones, para minimizar la necesidad de inversiones adicionales y cuidar la integridad de estos complejos.

“Si bien es técnicamente posible importar el crudo y procesarlo, la capacidad máxima operativa de las Refinerías en Bolivia es de 60.000 barriles por día (BPD), si se importa crudo para mantener las refinerías funcionando a capacidad plena, seguiría siendo necesario importar un 25% de la demanda de gasolina y un 60 % de la demanda de diésel oil del país”, señaló la estatal.

En Bolivia operan dos refinerías una se encuentra en la ciudad de Santa Cruz y la otra en Cochabamba.

Adicionalmente, según la estatal, el ducto OSSA 2 que conecta la Refinería Gualberto Villarroel de Cochabamba con la terminal de Arica utilizado para exportación de crudo reconstituido (Recon), “no puede ser utilizado para el transporte de petróleo crudo en sentido inverso (Arica hacia Cochabamba) por cuestiones técnicas y operativas asociadas a ingeniería hidráulica, potencia instalada de bombeo, integridad mecánica del ducto y diferentes diámetros de la cañería”.

Desde la estatal indicaron, además, que para ser posible la importación se requiere de inversiones asociadas a la capacidad de almacenaje, facilidades carga/descarga del producto e inversiones en el sistema de ductos de transporte.

“Se están evaluando las diferentes alternativas para maximizar los beneficios de la importación de crudo que posibilite reducir la adquisición del exterior de productos derivados”, añadieron.

Actualmente, según la estatal, existe un proyecto de decreto supremo para la importación de crudo/condensado y un estudio que lo respalda, que está en la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas para que, en conjunto con el Ministerio de Hidrocarburos, Agencia Nacional de Hidrocarburos, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y la Aduana Nacional de Bolivia, sea validado y remitido al Consejo de Política Económica y Social (Conapes).

“YPFB Corporación realiza el estudio del proyecto de importación de crudo mediante un equipo multidisciplinario de especialistas y sus empresas subsidiarias a fin de viabilizar la logística de importación de crudo a corto, mediano y largo plazo para beneficio del país”, señaló la estatal.

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